La Gaceta Familiar
Edición remontada · Momias, VAR y terapia cardíaca
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Argentina resucitó y Tutankamón pidió revisión
La Copa Familiar acaba de vivir su partido más delirante: Argentina 3, Egipto 2. La Selección perdía 0-2, Messi ya había errado un penal, el VAR había metido la mano como funcionario en licitación pública, y todo indicaba que Azul iba a quedar mirando el Mundial desde el sarcófago. Pero Argentina hizo lo más argentino posible: esperar hasta que todo pareciera perdido para recién ahí acordarse de jugar.
- A los 67 minutos, con Egipto arriba 2-0, la escena era terminal. Pero entonces apareció el manual nacional de la remontada. Primero Cuti Romero al 79, después Messi al 83, y finalmente Enzo Fernández al 90+2, entrando como si hubiera visto una unidad básica abierta y una urna sin fiscal. Tres goles en trece minutos: ni Boca contra Cúcuta en la niebla, ni River en Madrid, ni Perón volviendo de Puerta de Hierro generaron tanto movimiento de expediente.
- Egipto, mientras tanto, pasó de faraón a momia en tiempo récord. A los 67 estaba construyendo pirámides. A los 90+2 estaba pidiendo que alguien cerrara la tapa. Tutankamón no declaró, pero fuentes cercanas aseguran que golpeó el sarcófago tres veces y pidió “un cinco que marque”.
- La prensa habló de milagro, de épica y de VAR salvador. La Gaceta prefiere llamarlo por su nombre técnico: argentinidad aplicada. Se juega mal, se sufre mucho, se insulta al televisor, aparece un gol imposible y después todos explican que estaba controlado desde el minuto uno.
- La noticia trágica, sin embargo, llegó en los mini-juegos: Egipto perdió el partido, pero ganó el quilombo. Con este festival de penales, VAR y antecedentes penales futbolísticos, Egipto de Tadeo trepó a la cima de Copa Caos con 21 puntos y desplazó al Paraguay de Delfi, que quedó segundo con 19. La muralla guaraní sigue en pie, pero ahora tiene una pirámide estacionada adelante.
- Conclusión provisoria: Argentina sigue viva, Azul respira, Tadeo festeja en Copa Caos y Delfi descubre que hasta las mejores murallas pueden ser superadas por una pirámide de quilombo. El Mundial se puso hermoso, peligroso y profundamente argentino: nadie sabe qué está pasando, pero todos sospechan que en algún despacho ya hay un sobre con arena del Nilo.